Tontos como una puerta giratoria

ALBERTO D. PRIETO

20130621-133922.jpg A mí me enseñaron a pensar bien. Luego aprendí a pensar mal y desde entonces acierto mucho más.

Hablaba ayer con un amigo periodista de esto, y él me respondía que no. Que es imposible, que no creía en conspiraciones así y tal. Él, columnista, cronista y tertuliano, es conocido por su vasta cultura cinematográfica, aunque es cierto que hace más metáforas recurriendo al trapicheo de viñeta que de los juegos de manos de espías al servicio de Su Majestad.

Hablaba con él, digo, de que los autos del juez Elpidio anticipaban desde el primer día esto que pasó ayer tarde: la excarcelación sonriente de Blesa, el banquero torpe, que perdió muchos millones pero nunca estafó a nadie, víctima de un juez ansioso de fama y gloria justiciera.

Y que cuando uno hace reiteradamente mal su trabajo, descartando la pereza porque ésta directamente no trabaja, sólo cabe que sea idiota o que busque algo. Y Elpidio José Silva Pacheco tonto no es.

Y yo me pregunto si es que conviene que quede por tal. Mientras está pendiente de que el CGPJ decida sobre varios expedientes que lo podrían apartar de la judicatura, gana fama encarcelando banqueros y malredacta autos que luego los liberan. Todos contentos.

También ésta ha sido la semana del DNI-14Z, nomenclatura muy plausible para una de las entradas secretas al cuartel general de la TIA, donde el Superintendente Vicente encargaba bizarras misiones a Mortadelo y Filemón. Como el caso de unos pisos nunca vendidos en arrabales de provincias, pero cuya plusvalía constaba en Hacienda a nombre de una Infanta.

El catastro, los registradores, los notarios y Montoro entonan el pío pío que yo no he sido todos a coro y confían en que, enredados en el confusionismo, concluyamos que todo ha sido cosa de los papeleos traspapelados de nuestra exagerada burocracia. Ésa que ahora nos prometen simplificar por email.

Como de tebeo, todos un poco tontos, cada uno su parte, que la Infanta ya dijo demasiadas veces que el palacete le tocó a su marido en una tómbola.
Por ahora va colando –tonta ella y tonto él– lo de Cristina y Elpidio.

A mí lo que me sorprende es que haya periodistas que no se pregunten más cosas, que aún crean en algo. No se lo reprocho, quizá acierten esta vez, pero yo ya no soy capaz, no me fío de las apariencias. Perdí mi confianza en el sistema y ya, siempre, pienso mal.

En democracia hay que guardar las formas, y ni para encarcelar vale lo de ‘usted no me convence’ ni basta un lío administrativo para acusar a los espías de Su Majestad. Pero las formas se crean para defender un bien mayor, que es el fondo de las cosas. Y ésa es la misión del cuarto poder.

Si aparecen operaciones extrañas a nombre de la Infanta, porque alguien las puso ahí con el objetivo de aparentar, y si alguien azuzó a ese ‘robinhood’ de la Audiencia de Madrid, al que se le calentaría la pluma salivando justicia popular mientras encarcelaba a Blesa con autos fácilmente recurribles, nunca lo sabremos, a menos que vayamos al fondo. Salvo que también los periodistas seamos parte de las formas y éstas sean nuestra coartada.

Lo que me lleva a pensar que la puerta giratoria gira gira pero nunca toria.

Anuncios

4 pensamientos en “Tontos como una puerta giratoria

  1. … tontos tontos somos todos la verdad !! Porque aguantar o hacer que nos creemos todas estas barbaridades diarias es de tontos de remate y ellos siguen …. como no decimos nada y seguimos tragando … y la prensa la que más sigue el juego … en fin como tu dices .. más propio de Mortadelo y Filemon .. Esperando que llegue Súper López ..patéticos !!!!

  2. Te entiendo perfectamente, pero discrepo en algo, en que no tomo partido, quizás porque ya estoy en un nivel donde todo me resbala. Ya ni juzgo, ni valoro, quién lo hace, y para qué, ni por qué los medios azuzan o callan, ni si este es honrado, o el otro no lo es. Practico el individualismo ascético. Solo me importo yo, y solo miro para adentro, nunca para fuera, y vivo mejor…porque al final todos son unos robaperas, unos van a por la fruta, otros a por el peral, y otros a por la parcela…

    • Y yo te entiendo perfectamente. Sé o al menos me temo que un día llegaré yo también ahí. Por ahora me alegro de no haber llegado a ese punto, porque ese día haber renunciado a una parte de mi ser, la que me ayuda a escribir piezas como ésta. ¡Sin esa inspiración no sé qué escribiría! Pero ese día llegará, será la consecuencia inevitable de que nadie quiera rebelarse. Y nadie parece querer… Muchas gracias por al menos querer leerlo, un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s